sábado, 3 de marzo de 2012

APUNTES DE UN MILITANTE

No lo voy a negar. Prometo que he tenido la tentación, lo reconozco. Han pasado demasiadas cosas como para no habérselo replanteado siquiera. ¿Pero qué estoy amparando con mi militancia -pensaba-? ¿Por qué no eres coherente contigo mismo y desistes -me recriminaba-?

Me hice militante de este partido allá por el año 2003. Aunque la idea me rondaba por la cabeza hacía algún tiempo, fue el esperpento de aquella Asamblea de la Comunidad de Madrid, con la imagen de un Simancas abatido en mi atónita retina, la gota que me impulsó a manifestar de alguna forma un descontento que había ido progresivamente en aumento. La verdad es que llovía sobre mojado. La nefasta segunda legislatura de José Mª Aznar al frente del Gobierno de la nación había ido acumulando en mi “ser político” un alto grado de hartazgo e indignación.

Desde aquel año 2003 hasta la fecha de hoy, he de confesar que mi militancia se ha limitado a “estar”. A ser uno de tantos en el censo de esta Agrupación de Alcalá de Henares. De los que éramos llamados cuando había que apoyar a la ejecutiva local para defender no se sabe qué, buzonear o asistir como interventor a las elecciones de turno. Tampoco quisiera renegar de mi responsabilidad. Quizás yo tampoco supe poner de mi parte para participar en la vida local de partido; aunque sí he de advertir que las sensaciones recibidas las pocas veces que me acerqué a la sede, por uno u otro motivo, tampoco eran muy alentadoras.

Tras el varapalo sufrido en las elecciones autonómicas y locales y el desastre del 20-N me dije que me marchaba, que el partido nos había fallado, que no aguantaba más. ¿Se trataba de un simple arrebato? Antes de tomar una determinación, decidí intercambiar impresiones con uno de los grandes referentes del PSOE de la ciudad, una persona cercana, con una gran inteligencia política y, para mí lo más importante, una buena persona. Le mostré mi descontento, que se habían dejado de lado nuestros principios, fundamentalmente en materia económica, que se había abandonado a los nuestros... No sé si ese descontento necesitaba consuelo, como el que necesita creer, pero su respuesta me hizo reflexionar: “Respetaré, como no puede ser de otra manera, tu decisión. Seguiremos siendo amigos. Pero no deberías. Lo que tú piensas, lo pensamos muchos en este partido. Pero si nos vamos precisamente los que tenemos algo que decir, estaremos haciendo un flaco favor a esta sociedad. Porque eso es, precisamente, lo que a más de uno le gustaría. Los partidos no se cambian solos, los cambiamos las personas. Si permitimos que personas que solo buscan estar en política por su propio interés como medio de vida permanezcan para siempre como un designio divino, las buenas ideas nunca tendrán cabida”.

Han pasado ya unos meses desde aquel encuentro. Y aquí sigo. Creo que merece la pena dar(nos) otra oportunidad. Tal y como se están desarrollando los acontecimientos en la España actual, creo que acerté otorgándome ese tiempo. Porque por mucha indignación que uno sienta, y vengan las ganas de arrojar la toalla, ahora pienso que tenemos que ser conscientes de que hay que aprovechar los medios que tenemos para dar la vuelta a la situación. Pero no los mismos medios. Debemos cambiarnos por dentro para cambiar lo de fuera. Abanderando algunas de las ideas que se están enviando desde algunos sectores de la sociedad. Absorbamos la indignación y transformémosla, aprovechemos su fuerza. Porque un partido político es un cauce que, como el láser, concentra la luz. Porque la indignación sin cauce se dispersa y no lleva a nada. Y creo que “Más Izquierda” es una oportunidad para convertir a este partido en ese láser potente que esta sociedad necesita.

MÁS IZQUIERDA, MÁS PSOE

Como se puede comprobar en el blog “Más Izquierda Madrid – Complutense”, esta sensibilidad nace en el ámbito de la Comunidad de Madrid “con una mirada al socialismo desde las bases socialistas, con la única intención de participar en el debate político y aportar ideas para este querido y necesario PSOE”. Os animamos a ello. 

Se trata de una mirada al socialismo para transformar la sociedad. Pero, como ya se ha señalado, antes debemos cambiarnos por dentro. Por lo tanto, consideramos imprescindible una renovación de la organización interna para impulsar la comunicación con los ciudadanos. Como bien dice la compañera “Pilar Sánchez Acera”, candidata a la Secretaría General del PSM: “No podemos decir hace cinco años que las agrupaciones tienen que ser un espacio de vida y ahora que hay que hacer agrupaciones en los centros de trabajo. Somos un partido pequeño, 18.000 afiliados, porque hacemos que la agrupación en la segunda ciudad de Madrid (Móstoles) lleve cuatro años cerrada”.

Los ciudadanos deben percibirnos como el instrumento que defienda sus intereses. Y en el ámbito de la Comunidad de Madrid, centrarnos en lo que nos toca, sin improvisaciones. Son ya demasiados años de gobiernos del PP, tanto en la Comunidad de Madrid como en nuestra Ciudad. Como dice nuestra compañera “Sánchez Acera”: “El problema del PSM es que hacemos un discurso nacional en vez de pensar en la Comunidad. El ciudadanos nos ve distantes. Debemos estar a la cabeza de la iniciativa contra la reforma laboral del PP porque es injusta y abarata el despido. El PSM debe tener una alianza por escrito con los sindicatos”.  

Y a nivel local, ¿qué decir? En fin, la cosa daría para más escritos. Continuará. Ánimo compañeros. Planteadnos vuestras inquietudes, vuestras ideas... El estado de cosas lo cambiamos entre todos.

¡Salud!   

2 comentarios:

  1. Por personas como la que ha escrito ese articulo es por lo que me siento socialista. Gracias compañero por removernos los sentimientos, darnos esperanza y pensar que se puede cambiar la agrupación cor gentes como tu.

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  2. Compañero pienso como tu. Gracias por tu articulo.

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